Miércoles, 13 Julio 2016 10:53

El Juzgado exime de culpabilidad al conductor y a los dos acusados en el atropello de la Avda. Poeta Mariano Tomás

El Juzgado de Instrucción nº1 de Hellín ha sobreseído las diligencias previas al conductor y a los otros dos acusados en los hechos ocurridos el pasado 12 de abril de 2015, en los que un hombre fallecía atropellado en la Avenida Poeta Mariano Tomás de nuestra ciudad, según indica el Auto al que ha tenido acceso Solo Radio Hellín.

El Juez asegura, tras la declaración de los testigos, y en vista del atestado y las diligencias practicadas por la Policía Nacional, que, en el caso del conductor, C.M., no entiende los hechos como constitutivos de delito, exonerando a éste y a su compañía aseguradora, ni observa indicios suficientes de criminalidad en M.F.R. y R.J.G., al no resultar acreditado que “contribuyesen con su conducta, en forma alguna, ya sea por accióno por omisión, al resultado final”.

El Auto señala probado que sobre las 00:30 horas del 12 de abril de 2015, M.F.R. y R.J.G. se encontraban dentro de un establecimiento hostelero sito en la Avenida Poeta Mariano Tomás, cuando se presentó el fallecido “en un estado muy alterado y bajo las influencias del alcohol y las drogas” según se infiere de los testigos, los partes médicos y del análisis forense.

Las diligencias relatan como el fallecido se dirigió a la propietaria del local y ex pareja de éste nada más entrar, echándole en cara que “por su puta culpa le querían pinchar”, ya que previamente, sobre las 22:30 de ese mismo día, había sido trasladado en ambulancia a un centro médico, al haber dado aviso la propietaria por el estado de nerviosismo en el que se encontraba. Acto seguido, el fallecido cogió un taburete y amenazó a su ex pareja con lanzárselo, razón por la cual M.F.R. y R.J.G. lo cogieron y lo sacaron a la fuerza del local.

Según la mayoría de los testigos, ya en el exterior, el fallecido comenzó a golpear su cabeza contra un vehículo, y los acusados trataron de detenerlo. Según el auto, minutos después otra testigo que circulaba a los mandos de su vehículo vio al fallecido tumbado en la calzada, se interesó por su estado, advirtiendo que tenía los ojos cerrados, advirtiendo que en el interior del local había dos personas, pero sin poder precisar si éstos podían ver al fallecido, puesto que un coche estacionado podría impedirlo.

Por este motivo el Auto indica que no queda acreditado que los investigados fueran conscientes de que había quedado tendido en la calzada, y que, por consiguiente, omitieran el deber de socorro, hechos corroborados por varios testigos.

En cuanto al conductor, el juez considera que pese a que tuvo un despiste en la conducción al no cerciorarse de la presencia del fallecido en la calzada, esa “conducta negligente no tiene la suficiente entidad como para poder ser reprochada penalmente”, al ocurrir los hechos de madrugada, en una vía deficientemente iluminada, y al quedar acreditado que no circulara a una gran velocidad.

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