Jueves, 06 Marzo 2014 10:03

Falta iluminación y sobra deslumbramiento

El lunes de esta semana comencé a redactar el trampantojo, porque, por unos instantes, he confundido dos realidades, distintas y distantes, pero que se han impresionado en mi retina hasta el punto de confundirlas. Es verdad que era temprano, es verdad que el aire me aturde, y he de confesar que cuando se adivinaba la claridad por la ventana de mi casa, todo el engaño ya estaba resuelto. Pero yo no estaba dispuesto a renunciar a el… por si acaso tiene algo de cierto. No en vano esa es la belleza de cualquier trampantojo.

A lo largo de toda la semana pasada, y especialmente durante este fin de semana y el lunes, las máximas potestades del la Iglesia española (también las de Albacete) nos han regalado fotografías vía whatsapp, facebook y diversos espacios webs de la visita que han tenido a bien hacerle al papa Francisco la práctica totalidad del episcopado español. Esta visita se llama visita “ad limina”, al lugar de los apóstoles Pedro y Pablo, para informar de la vida diocesana al pobre Francisco. Las fotografías son de muy diversa índole, pero todas coincidentes en lo mismo: vestimenta para la ocasión, cara de satisfacción, saludos simpaticones y buen talante. No en vano estamos en la casa del jefe.

Lo de “pobre Francisco” no lo digo con ánimo de caracterizar compasivamente al Papa, sino más bien en alusión a la devoción franciscana por el poverello de Asís, de la que él hace gala providencialmente para unos, provocativamente para otros y mediáticamente para sus críticos.

Pero hete aquí, que a la misma hora estaba viendo en los diarios digitales las fotografías de la gala de los Oscar de este año. Y se me ha trampantojado la realidad. Cada cosa tiene su glamour, los protagonistas de ambos eventos tienen su pequeño paseillo por alfombras rojas o púrpuras de gloria, sus periodistas esperándoles, sus caras simpaticonas para la prensa rosa o roja o púrpura, su pequeña corte de co-starrings (segundones) más o menos equipados con atuendillos para la ocasión dejando constancia fotográfica de inolvidable evento. En fin… pues que queréis que os diga, que por un momento no sabía dónde está Hollywood y dónde el Vaticano.

Para colmo en ambos eventos hay sobres; en uno pone la típica frase the winner is, y en otros (los que les ha dado Francisco a los prelados españoles) parece que pone the solution is…. Unos y otros los abrirán y hasta el año que viene, en el caso de los oscars y dentro de cinco años en el caso de los vaticansboys (siempre la Iglesia tan mesurada y prudente).

Hoy estamos a miércoles, ….de ceniza…., por cierto. Ya nadie habla de la gala de los Oscars ni de la gala Adliminars, y sólo han pasado dos días.  Así de efímero es esto. Para colmo en el evangelio que leemos en las Iglesias hoy reza el siguiente texto: Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos”.

Y así sin querer me vino a la cabeza la lúcida frase del novelista y economista José Luis Sampedro cuando afirma que en nuestra cultura (y en nuestra Iglesia, añado yo) “falta iluminación y sobra deslumbramiento”.

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