Viernes, 13 Septiembre 2013 12:15

Mitos veterinarios (vol I)

La experiencia empírica, o lo que es lo mismo, aquello de “como decía mi abuelo…” ha contribuido a la creación de un extenso conjunto de mitos sin base científica que la gente da por ciertos. Este compendio de falsas creencias es, si cabe, mucho más acusado en la Veterinaria. Por eso, me parece interesante desmentir algunos de los más habituales.

Todo el mundo tiene una relación más o menos intensa con algún animal o conoce a alguien que la tenga. Es probable que, por este motivo, cualquier problema que surja con la mascota recuerde a algo similar que le ocurrió a Tobi, Linda o Rocky y lo mejor es aplicarle el remedio del abuelo…

ERROR. A no ser que el abuelo fuera veterinario, antes de hacer nada hay que consultar a un profesional, que para eso estamos. Los remedios caseros pueden ser muy perjudiciales. Que a los niños una dosis de Dalsy o Apiteral les proporcione una mejora no significa que el mismo remedio funcione con el perro. Además, esto no es inocuo para nuestras mascotas, puesto que pueden provocar lesiones graves en higado y estomago. En caso de duda, lo mejor no es darles nada.

Otra de las creencias que abundan y de la que curiosamente presumen muchos propietarios, es aquella de “mi perro come huesos y no le pasa nada”.  Grave ERROR. No pasa nada hasta que pasa. Uno o dos días después de un buen atracón de huesos, el pobre perro deja de comer, no hace de vientre, no puede ni moverse y se muere de dolor. Esto es el mejor de los casos, porque lo habitual es que sufra un estreñimiento agudo que necesitará un tratamiento. El perro seguramente se cure, pero después de haber padecido el tormento de un estreñimiento durante muchos días seguidos sin saber el motivo.

Lamentablemente, el final no siempre será feliz. Los huesos de cordero, conejo o aves se astillan con muchísima facilidad cuando son masticados. Hay que recordar que la mandibula de un perro es muchisimo mas potente que la nuestra, y ese hueso, tras su masticación, tiene que recorrer varios metros de intestino. Es más sencillo de lo que parece que alguna de esas astillas perfore la pared intestinal, lo que provocaría una peritonitis y la muerte de nuestra mascota en muy pocos días.

El abuelo, que tanto sabía, seguramente nunca se enteró que cuando faltó Luna fue por esos huesos sobrantes con los que tanto parecía disfrutar.

De compras

CLOSE WINDOW   X

Estimado amigos de El Objetivo de Hellín:

Nos dirigimos a vosotros, en esta carta de despedida, para comunicaros el cierre de nuestra WEB elobjetivodehellin.com, que se hará efectivo a partir del próximo mes de noviembre.

Una decisión difícil puesto que aquellos que hace 6 años comenzábamos a construir este proyecto seguimos creyendo en él, y todavía nos quedan muchas páginas de ilusión, ideas y trabajo que ofrecer. Lamentablemente otros proyectos se han cruzado por el camino y muchos compromisos nos impiden continuar con este canal de información de la forma que nos gustaría. Por eso finalmente hemos decidido hacer un paréntesis y, por el momento, cesar la actividad.

Llevamos más de 6 años informando de todo lo relacionado con el municipio, y siendo otra ventana para asomarse a nuestra ciudad desde cualquier punto del planeta. Seguramente habremos cometido numerosos errores y omisiones, y por ello volvemos a pediros disculpas, pero también nos sentimos muy orgullosos de todo lo realizado. Algo muy humilde, fabricado con pocos medios pero con una enorme ilusión, se convirtió en poco tiempo en un referente informativo local.

Dejamos muchos proyectos sin terminar, nuestro “escaparate de la Comarca”, nuestro “Cuando Hellín aún no lo era”, y decenas de ideas que quedan bien apuntadas en nuestros cuadernos por si tuviéramos que volver a abrirlos en un futuro.

Queremos agradecer vuestra confianza durante todo este tiempo y esperamos al menos quede un buen recuerdo de nuestra forma de trabajar.

Es una lástima tener que escribir una carta como esta, pero no queda otra salida y solo nos queda el consuelo de pensar que quizás dentro de un tiempo volvamos a trabajar para vosotros.

Muchas gracias por todo

¿Hasta pronto?

La Dirección y la Redacción de El Objetivo de Hellín